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El beso Qué es el
beso? Es la prisión del ser? O es el
arte que cupido enseñó a los dioses? Es una
caricia angelical o es un juego diabólico que transporta
y sublima a los hombres. Qué hay en
el ósculo de los labios en aquél
contacto que electriza, en aquella
entrañable unión que edulcora
y hechiza? Estalla el
beso como una música o como una chispa. Es la
melodía de la dicha o la lumbre de la aurora? Quien lo da
se arroba quien lo
recibe se embeleza. Qué hay en
el beso de los enamorados, algún
néctar exquisito o algún cordial generoso? Qué filtros
o qué mágicas esencias embelezan y
deleitan? Son las
sustancias de la ilusión o el magnetismo
de los cuerpos que gusta y
goza el hombre cuando besa y saborea
con placer cuando ama? Es el rezago
de algún rito bárbaro en que los
seres se devoraban o es la
liturgia angelical con que se
inician los amantes? Por qué el
apetito o el codiciado bocado. La ansiedad
del alma o el escozor del paladar? Por qué la
fascinación y el encanto o la
delirante sugestión de contacto? Que siente
el hombre cuando besa? Siente que
se colma de placer y gozo, siente el efluvio
de la dicha y la emoción
de estar gustándola. Besa el
Hombre para soñar o besa por que está soñando? O acaso
sólo besa por devoción o un culto
erótico en el que
los genios y los dioses fortifican? Aquellas
bocas dulcificadas son las copas del ensueño para beber almíbar
de las almas, la miel de
la belleza o la dicha fragante de la ventura? |