Pérfida e Implacable

 

Mi odio será

la embriaguez demente,

la soberbia tempestad

de brazas, lavas y cenizas

que arrasaron con su memoria?

No dejará mi cólera nada que recuerde

la grandeza fáustica de su porte?

 

Si fuera preciso seré la arpía

cruel y vengadora

que clavará sus uñas en la entrañas,

que estrujaré ponzoñas

para envenenar su paladar,

que ahorcará hasta sus suspiros

y que  acuchillará hasta su sombra?

 

Y como elegía macabra en su agonía

haré resonar la ironía de mis carcajadas?

Poca será su pérfida e implacable?

Guirnaldas de ortigas colgaré de su cuello

y le quitaré las sandalias

p[ara que sus pies desnudos

caminen sobre abrojos?

 

Heriré sus pupilas

para que sus ojos se entorpezcan

y no reparen los estragos

que el tiempo me cause?

Y si en las "tinieblas"

esos ojos me volvieran hallar

prenderé fuego y echaré azufre

para que el humo

como una cortina volcánica

me cubra de su acecho?

Lastimaré sus labios y los infectaré

para que como dos cardenales  inmundos

no puedan besar?

 

Tapiaré sus ventanas

para que no se renueve el aire?

Mataré en su corazón

ese niño bueno

que cantaba en él?

 

Haré secar

las lágrimas hasta de sus huesos

para que no se consuele

con el llanto?

 

Caro habrá de costarle

haber tomado vendida

o regalada mi hermosura?

 

Y lloraré su nombre

para que en su ruta

no pueda encontrar

ni las piltrafas

de las hectáreas?

 

Yo que sentí la eternidad en sus besos

lo arrojaré lejos

para que distante

aquél amor inútil

no renueve

su monótona pasión?

 

Apartaré su cara de mi vista

porque no podré soportar

su rostro mendigo?

En vano sus miradas

rondaran mi veste,

porque esta orquídea exótica

que adorará con locura

no volverá a languidecer

en sus brazos?