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LOS
PIES LLAGADOS Señor: Yo que no
tuve un cariño y que ahora
vislumbro una
esperanza Ese cariño
se me puede negar? Señor: Si ha
germinado en mi aquella
ilusión y nada se
mueve sin tu
bendición, ese cariño
me lo has enviado? Señor: Agradecido
estoy de tu bondad, ya que me
has dado esta ventura no me la
quites. Si esta
ilusión se me fuera mis manos quedarían
vacías y yerto mi
corazón. Señor: Yo no tengo
otro consuelo si lo
perdiera, perdería la fe. No me
quites tu misericordia. Si esta
ilusión se me fuera yo ya nada podría
hallar, porque con
los pies llagados y los ojos
cansados yo, ya nada
podría encontrar. Si yo
perdiera este cariño yo perdería
la mente y destrozaría
mi corazón. Entonces
Señor yo no podría amarte ni
venerarte porque no tendría
entendimiento y estaría insensibilizado. |