LOS   PIES   LLAGADOS

 

Señor:

Yo que no tuve un cariño

y que ahora vislumbro

una esperanza

Ese cariño se me puede negar?

 

Señor:

Si ha germinado en mi

aquella ilusión

y nada se mueve

sin tu bendición,

ese cariño me lo has enviado?

 

Señor:

Agradecido estoy de tu bondad,

ya que me has dado esta ventura

no me la quites.

Si esta ilusión se me fuera

mis manos quedarían vacías

y yerto mi corazón.

 

Señor:

Yo no tengo otro consuelo

si lo perdiera, perdería la fe.

No me quites tu misericordia.

Si esta ilusión se me fuera

yo ya nada podría hallar,

porque con los pies llagados

y los ojos cansados

yo, ya nada podría encontrar.

 

Si yo perdiera este cariño

yo perdería la mente

y destrozaría mi corazón.

Entonces Señor yo no podría

amarte ni venerarte

porque no tendría entendimiento

y estaría insensibilizado.