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EL ALMA DE AÑUSKA Tu exótica
belleza corporal es más un
celaje o un nimbo, una perla
con verberaciones de rubí, por un
rocio cuajado de luz. Pero tu
escultura espiritual es más bella, sus formas
están más decantadas y aquella
alma como una imágen real es una
garbosa melodia. Aquél
rostro es la cauda de un ángel, el seno
exhúbero es una ensoñación celestial, los lazos
de sus brazos son de seda y las latas
manos son hostiales. Tal la
imágen de tu alma, la belleza
conquien dialogo y canino en
la aventura de este
alucinado idilio. Y nuetras
almas hechizadas
y transfundidas no son ya
sino el efluvio de un solo
largo beso. Y nuestro
destino surcar el
mar ignoto a la vela
de un deliquio en paroxismo. |