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A
Ñ U S K A Eres más
que un fulgor que una
realidad de mujer. Tu belleza
es la belleza de los lirios, tu alma de
no ser de miel habria sido de hada. Eres un
perfume de flor y un
prodigio de primavera: como
perfume anegas de fragancias, como
primavera embelleces la creación. Aquella tu
euritmi a es la euritmia de la aurora: de una flor El escherso
de una sonata o del
mediodia de un verso. No eres de
rosas, de grasa o de carne: la materia
en ti está evadida; eres un
miraje o una visión que no
pueden mis manpos agarrar. Eres la
marabilla del espíritu puro; una súbita
silueta etérea arrobadora
y ondulante. Todo el
tinte de la azucenas en tus mejillas el oro de
los estambres en tu cabellera, la
ensoñación de la poesía en tus puplilas y en tus labios
la mágia de todas las caricias. Linda y
bonita tu esbeltez es de
lianas y juncales de lirios
estilizados y de
celajes de alborada. En tu
cuello ebúrneo hay
cadencias de cisnes estremecimiento
de torcaces y ráudos
vuelos de golondrinas. Tu voz es el
gorgeo de las tórtolas y su tono
adulsurado penetra en
las almas como una
cadencia. Es la
sinfonia del arrobamiento, una
partitura Wagneriana con
aquellos sus preludios de arrullo y polifonía
de Mendelsonn. El perfil
aristocrático de tu rostro tiene la
semblanza de los perefiles de Minerva, deberia
estar tallado en marfil o bronce para la
representación escultórica de la gracia. Porque
aquél perfil es el perfil de la elegancia, la
concepción de un ensueño angélico, el prodigio
marabilloso de lo sublime y la
figuración de lo magistral y lo divino. Aquella
frente es un poéma en ónix, aquella
mirada es el arrobo de la ternura, aquellas
mejillas son de ambrosias melódicas y aquellos
labios son el arpegio del beso. Eres flor
de jardín y la
alondra de un prado cercado: la flor es
más codiciada cuando es más imposible y el trino
de la alondra es más dulce, cuando llora. Y entre
tanto los ojos de tus ojos entornan su
angustia y tu belleza se hace nostálgica, nuestras
miradas dialogan en silencio y nuestras
manos elocubran su mudo
juramento romántico.. Y la
palabra delatora está prescrita, proscrito
los rituales; y nos v
emos con los ojos del alma y hablamos
con el v erbo del espíritu. Y como dos
almas lánguidas, nuestros
cuerpos transpasados de
crepúsculos caminan al infinito. |