R U N A C O C H A S

 

Legendarios sóis como los dioses o como los genios

brotais de los remansos o del torb ellinonde las aguas.

Ascendéis al espacio en pareja nupcial,

para proliferar gigantes,

hacer vergeles en la tierra,

edificar monumentos

y fundar Imperios.

 

En Chavin donásteis al Jaguar y al Cóndor

para encadenarlo a vuestro servicio.

En Chan Chán el oro Mochica

desbordó la fantasia.

 

Es Pachacamác y en el Cuzco

eregisteis templos

para marabillarlo de joyas

y alucinar a los siglos.

 

Vuestros músculos de piedra o bronce.

Son de Hércules o de Vulcano?

No. Son de Cahuide y de Ollanta.

Vuestras plantas son de Aquiles o de Perséo?

No. Son las de; jaguar en asecho.

 

La contienda con los blancos

está en tregua.

Van forjándose Atusparias

y tallándose Uchupedros

para la batalla decisiva.

Entretanto sóis un guerrero en guardia

y un labrador en campaña.

 

Qué laudan vuestras quenas?

Laudan las impaciencias y no las penas,

laudan la nostalgia que subleva,

laudan la consigna

de un conjuro

que ha de estallar.

 

Runacochas estáis en guardia.

En que filas está vuestro ejército?

En las de la miseria.

 

De alli brotan las legiones invencibles

y los héroes quechuas.

Entretanto estáis ocultos

en la dosis del alcohol  y de la coca

que les arroja el blanco.

Entre tanto sóis unos parias

en nuestros dominios y

mendigos en vuestros palacios.

 

Estáis tras la barrera o la cortina

que el desprecio del blancop ha levantado.

Mejor, ahi estáis libre

vuestra miseria es la llaga bendita

que aleja la vencidad de los déspotas.