H U A S H  C A I N A

 

Por orden y gusto de don Goyo

son libres las doncellas huashcainas,

de amar al hombre que quieran

o de abandonarlo cuando gusten.

 

Abolidas están las primicias

y proscrita la obligación

de guardar para el patrón

a las mujeres bonitas.

 

Don Goyo manda

que todas las mujeres preciosas.

se vistan con menos lurimpas

sin llicllas y sin sombrero.

 

Porque don Goyo asi quiere

ver al cielo sin nubes

y a  las huashcainas hermosas

sin atuendos ni cendales.

 

Ordena y manda don Goyo

que las gacelas que lo adoran

presten solemne juramento

de amarlo mientras viva  y de morir cuando muera.

 

Y con la última disposición, manda

dar una tanda al Mayoral

que quiera casar doncellas

para el Gobernador del lugar.