HUASCARAN  (  Canto epico )
A Marcos Yaury Montero

!Huecaran!, Aún ardes?, Volcán
Refrigeración: tus calorías en hielo Nieve. Cristalino e impoluto.
Escarlata: lienzo cromático.
Altura: mirador de horizontes excéntricos.
Montaña: aleación del oro y del acero. Fantasía.
Prestidigitador: escenográfico y coreográfico.
Músico: con partituras cósmicas
Poeta:  un titán atado a una melodia de violín.
Asceta: monje o vestal en ensonacion edenica. ?Eres mas o eres mejor?

Eres inconmensurable

Un geógrafo te vio como una montaña gigante, pero no alcanzó a delimitarte; un geólogo como a las minas del Rey Salomón y se deslumbró con lo inagotable de tus vetas. ?Pero tu rostro y silueta? Polifacético y multiforme; una piramide un cono, millones de diedros, una profusión de poliedros y pentágonos; todas las figuras de la física y geometría y también todos los nombres del sustantivo.

Un pintor se maravilla con la riqueza de tus conos y repleta sus morrales con tus tintes para captar tu osatura gigante, Un poeta hallará en tus dominios la inspiración para hacer versos niveos y brillantes. Pero ni aquel pintor ni ese poeta alcanzarán como tu genial esteta crear un país blanco con escenarios de cristal, palacios y castillos de nácar, lagos lacteos, tersos o espumantes, paisajes argentados o ensonadores donde la poesía sube de lo maravilloso a lo sublime y donde la fantasía rebasa a la imaginacion, de la fábula y de la fábula se excede.

Dios naciente de los Recuayes, Huiracocha de los collanas, Huari de los conchucos. Inmortal. Ocupas todos los dominios de la mitología. Dios de dioses.

Un pedestal de graneodorita emerge del valle para sostener un monumento colosal. Ofrece al Norte una arista de lis de seis mil seiscientos cincuenticinco metros, y al Sur seis mil setecientos sesentiocho de ilusión y nieve.

Consternas los espolones y las pendientes, fascinando las emplanadas y lomedales de nacar, los repechos y cornisas maravillan y cuelgan de ellos tules y cordones helados. Detrás de las cortinas un escenario de hadas: galerías platerescas sostenidas por estalactitas, una orgía de luces caleidoscopicas, mansiones ensoñadoras y paradisiales alojan a la fantasía. Son los palacios del parnaso. Amador perinclito y ático saboreador. Exquisito.

Atraes todas las miradas embelesadas y van hacia ti todas las admiraciones. Te holgaste con la arrogancia de madame Kogan y con la frénetica emoción de Miss Peck. Cortejeador, le ofreciste tu pecho a sus plantas de deportistas. Subyugas a carabanas de jovenes alpinistas. Sugestionas: les das tus filtros blancos y la ilusión de los abalorios de escarcha.

Musa andina: una corte de poetas te laudan. Raymondi, Enock, Sievres y Kinzl te cantaron sus himnos, Borcher, Bernard, Hein y Shneider entonaron aleluyas en el ara de tu altura. Mágico los indígenas excelentes andinistas escalaron en caseria del venado blanco o en representación del corenqueque rojo o solo por encender hogueras en tus cúspides para luminaria de los cielos y de los siglos.

?Tus mórbidas alburas son el blondo plumaje de las garzas o el cuello edulcorado de las huachuas?. Tus ricos encajes son la maravilla del celaje y los copos de espuma que esponja el pecho de las torcaces?. Todos los azahares del valle, todos los jazmines de los huertos, las flores de las magnolias y de las rosas se hacinaron en guirnaldas fantásticas para erigir tu gigante estatua de armino.

Bifronte: Son las protuberancias de Moisés, los músculos de Hércules, los hombros de Venus o el torso eburneo de Apolo?.

Deslumbrador: en las mañanas la aurora te cubre de plumones albos y te unge de tonos sonrosados; a mediodía el sol talla y pule tu pedrería de brillantes y centellea la ilusion en la mente. En las tardes el ocaso te cubre de púrpuras: eres una montaña de oro transparente o una ascua roja con tintes de violeta azafranada. Un colosal topazio encandilado y un gigantesco rubí en ignición.

En todo momento eres fantasmagórico cuando con la descarga de tus avlanchas levantas  una nube de luces caleidoscópicas. De vez en cuando eres demoledor y los apacibles escenarios de cristal se estremecen, las nubes saturadas de electricidad estallan, ruge la tempestad y retumba el trueno y del fragor de los elementos brota una lluvia de rayos y una luminaria de relámpagos.

En tus faldas argentadas, lagos ensoñadores lucen sus ondas de perla líquida. ?es para el regalo de los ángeles o para la albricia de los cisnes enamorados?.

Esteta: eres un canon de arte. Pontificas como un genio. Sin ti la pintura, la poesía y la música no tendrían el elemento que arroba y el estilo que maravilla. Una párticula de tus gemas haría artista inmortal al más humilde militante.

Maestro. ?A quien no inspiras que te emule?. Max Leon y Julia Tello recibieron tu mensaje y bocetaron grandiosos huascaranes.Y todos los días miles de niños esbozan tu imagen.

Metafisico. Eres un principio filosófico. Das solidez al pensamiento y resistencia al espíritu. Tu sabiduria es como un faro: ilumina y orienta.

Seductor. Te basta desplegar tus maravillas para que carabanas de amantes peregrinen a tus faldas y recojan con avaricia, el ruego o la dádiva, los besos o la ofrenda.. No te basta la dicha de ellos, también recoges la pena de quien llegó solo a la cita y de quien esperando no tiene a quien amar.

Guardas como un tesoro el quebranto de aquel enamorado que perdió en tus ventisqueros su única prenda de amor o el dolor desesperado de aquel otro que habiendo llevado a su adorada no amarlo le confiesa por estar enamorada de ti.

Encantador. Grupos dispersos ascendieron a tus faldas pero bastó una chispa de tu hechizo para hacer de ellas parejas enamoradas. ?Es el templo de Cupido o la estancia del ensueño y del idilio?.

El amor en este paisaje maravilloso es un albo poema de ternuras; la pasión, una cristalización de diamantes. Y el beso la chispa de luz que estalla en el cristal.