IDILIO  REPROBO

En un día de ensoñación
la tallaste en perla y
olvidaste de cubrirla y
de vendarme a mi. Señor.

La querían todos, pero tenía dueño
y su belleza que glorificaba a Dios
cautivaba a unos y
subyugaba a otros.

Tu que la hiciste bella
como a una flor  o a un ave,
me diste a mis los ojos para fijarme en ella.

Tu que le diste el sabor a fruta
me diste a mi las ansias de gustarla.
Tu que le diste su cantarino arroyo
me diste a mi la sed para abrevarlo.

Como no amarla de hinojos
si le diste la gracia angelical