AVE  O  ANGEL

Si tu me quieres señor como te quiero
quítame la vida, quítame la tentación,
quítame el delirio y las visiones
la furia fascinante y la torva ansiedad.

Cuando te hayas apiadado Señor
yo sere ave, ángel, perla o rubí,
seré un nimbo o una melodía
un liquen o un perfumen en el rosal.

Y en el holocausto inefable
podré arrojar mis sueños por la borda,
oblar mi alma al céfiro y
sepultar mi cuerpo en la nieve.

Y desaparecido mi ser
seré solo visible para ti;
extinguida mi alma estaré en el empireo
en eterna delectación y arrobo.