La luz,

la sombra...

Un juego a entrelazar.

No hay grises en la calidez de la penumbra,

no hay grises en el baile entre dos.

 

Hay únicamente formas,

la sensación del calor,

un claroscuro que tiembla

y dos colores. Sólo dos.

 

Tu entrega que se muestra entera

en ausencia total de color.

Te veo con los ojos cerrados

¿quién tiene algo mejor?