SEÑOR  VERANO

 

Hola señor verano...

tocas, abro, entras y te haces dueño.

Despiertas todas mis musas.

Me transportas a un mundo de ensoñación

en una dimensión desconocida.

 

Me asusta pero su encanto es tal

que ni el temor me detiene entrar.

 

Tengo sed, y quiero beber de la fuente

cristalina de tus conocimientos

y bañarme en ella....

con el perfume de tus violetas

y tus olores de campo y miel.

 

Mirar las estrellas que están en tus ojos

adentrarme en ellos y perderme en tu ser...

vestirme con tus colores

de cielo de tierra y de mar.

 

Sentir la suave caricia

de tu brisa al pasar.

Y el cálido abrazo de tu sol

en mi piel....

 

Ahh!  Señor Verano,

toma mis manos entre las tuyas

y no me dejes ir.

Quiero perderme, perderme en tu ser.