ADAN Y EVA

 

Compañero de mi musa,

que acaricias mi ser.

Llevándome en cabalgadura,

con el viento por corcel.

 

Cabalgando en los lomos de su eco.

Posándonos en la cima de una montaña,

cual si fuéramos hijos de sus entrañas.

 

Y allí nos encontramos.

Envueltos en el silencio humano.

Escuchando la risa de los pajarillos.

 

El cantar de la brisa al pasar entre las hojas.

El murmullo de cascada,

cuando le canta su amor a las aguas.

 

El espacio infinito,

De donde cuelgan las estrellas.

Lúminas de la noche, lúminas eternas.

 

Y allí solos tú y yo.

!Contemplando la hermosura,

de la creación de DIOS!