Mi Tela De Araña

 

Me miro al espejo no buscando una imagen.

Buscando mis ojos, para ver que mensaje es el que reflejan.

Que cosas dicen al mundo, que gritan en silencio.

 

Encontré una palabra nunca dicha.

Una soledad inmensa.

Un camino interno de lágrimas

endurecido por los años de dolor…

 

En ese laberinto interior

me tropecé con un viejo baúl,

lleno de polvo escondido en un pasadizo olvidado.

 

Para mi sorpresa,

allí estaba el comienzo de mi tela de araña.

Unos versos antiguos, olvidados en el tiempo.

Escritos cuando la inocencia aun estaba intacta.

 

¡Como fui tejiendo mi tela de sueños!

Con agujas delicadamente talladas en rayos de luna y de sol.

Entrelazados en caricias de ternuras envueltos en la melodía

de una canción; con puntadas de colores en pergaminos de tornasol.

 

Allí dejé toda una historia de esperanzas, de cuentos 

en nombre del amor.

 

                                     II

 

Sigo buscando en mis adentros

En un rincón del baúl encontré un pequeño cofre.

De madera extraña con olor a Alelí.

A su lado una llave de rubí y la cerradura

un corazón de oro.

 

Tomo tan bella llave, la contemplo en mis manos.

Despacio, pero con la emoción que da la prisa,

lentamente abro el cofre y me encuentro con un manojo de papeles

atados con cintas de violetas.

 

Imprimidos con las lágrimas de una poeta.

Acompañados de ecos silentes en sollozos de tiempos.

Entre ellos se escapa un afligido suspiro, busco en las paginas

amarillentas.

 

Me encuentro con mi alma entristecida.

Al comprender como lentamente en mi tela de araña quede atrapada.

Cuando desvié el camino en busca de los hombres

y me encontré, persiguiendo fantasmas.