regalos y destemplanzas

Quise regalarte,

un caballo blanco y un violín de queso,

un pájaro rojo,

un pájaro verde como aceituna,

una aceituna como el pájaro verde

y un color almíbar

con el que enjugarte los ojos y descubrirte la voz.

Pero no se qué pasó,

qué confabulación tuvo lugar,

que te bajaste del autobús

y yo continué sentado,

quieto,

extraño,

ajeno a tanto regalo.