CONFESIONES DE UNA MARIPOSA



Se acercaba la hora...
 si la hora diferente, de esparcimiento,
de aventuras,  romántica,
 de  negocios,
 placer, agonía,  incertidumbre ó fatídica
según sea el criterio
del que la vea,
la misma hora, día a día, en que Ella
sale presurosa  a empezar su jornada
de trabajo.

Toda elegante,
muy perfumada,  toda exquisita,
 maquillaje al día, zapatos a la moda,
 un bombón de mujer,
nadie creería
a donde Ella se dirige,
su trabajo es lo primero,
lo demás vendrá después,
no tenía responsabilidades hogareñas,
¿Para que?
si algún día Ella las tendría,
 por ahora
a gozar de la vida, las fiestas el buen vino
y una grata compañía.

Noche a noche,
el mismo ritual, nada variaba, en su vida,
no lo sabía a ciencia cierta que era lo que
buscaba,
¿admiración de los hombres?
¿un buen cumplido?
¿un marido millonario o acaramelarse
con un Don Juan Tenorio?
Ni Ella misma lo sabía,
tan sólo quería vivir una aventura
día a día.

Era de una
belleza singular, tenía su propia
clase y atractivo, pretendientes no le faltaban,
le obsequiaban, joyas, dinero, viajes
estancias en los mejores  Hoteles
todo a cambio de sus servicios personales.

La encontramos
 en un bar sentada tomándose unos Martinis,
 esperando una  nueva carnada,
conversamos de trivialidades
me dijo.. su vida era libre y la consideraba
feliz.. pero Ella envidiaba a toda aquella
mujer casada que en su hogar era dichosa.

Habló con sinceridad....
no siempre me buscan para distraerse,
me buscan también para conversar
hay muchos hombres solos, casados o acompañados,
que no tienen con quien realmente conversar,
la esposa o la amante no tienen
suficiente tiempo ya,
recurren
a nosotras para poder dialogar.

Buscan comprensión,
 cariño y  una linda conversación,
 pagan su tarifa sin ninguna excepción

si yo le contara. . .

todo lo que éstos hombres dicen que sufren por
una mala unión,
la falta de comunicación y de encontrar un
mal corazón.

No quieren consejos, tan solo quieren atención
desahogar el alma que la tienen
con un profundo dolor,

y yo amiga mía. . .  te digo hoy

¡¡ No me celes, no me maltrates, no me humilles,
y no me condenes !!
pues tú eres
la principal causante
que Ellos nos busquen a cada instante.

Un consejo te daré
cuida el amor y la ternura
de ese ser
que te brinda a ti su compañía,
talvez lo tienes a El
por un papel legalizado donde sólo dice
que ustedes están casados.

Cuídate de mí y de las demás
que si nos lo proponemos
tu esposo

¡ Nunca más lo tendrás !

Esto te lo dice en confesión
una

¡ MARIPOSA DE UNA NOCHE DE ILUSION !