RECUERDA YO A TI TE AME



Como todos los Domingos voy a
la Santa Misa, recorría una distancia
considerable para llegar a ese
Santuario  de ese sagrado lugar.

Nos reuníamos allí todos los fieles creyentes,
ensayábamos los coros para no equivocarnos
y en ese lugar habían varios estudiantes
a Monaguillos, Seminaristas y  Sacerdotes .

Más uno se distinguía entre todos Ellos,
El siempre se le veía sentado atrás
del Clavicordio con el cual
acompañaba a los feligreses en sus
oraciones y los cantos dominicales.

Pasé por su lado una mañana y se me
cayó la madrileña blanca que cubría
mi cabeza, atentamente El la recogió
y con mucha educación me la entregó.

Vi sus ojos negros, tiernos y bellos
con una mirada directa, su cabello
azabache brillaba como una fulgurante
estrella, su sonrisa bastante tímida y
en un susurro me dijo:

-- Se le ha caído su Madrileña --

Sonreí también toda tímida, pues era la primera
vez que hablaba . . . con el Seminarista.

Sus ojos se quedaron grabados aquí en mi alma
su voz al cantar  parecía que los Ángeles
cantaban, y así me sucedía Domingo a
Domingo pensando en El, se me iban los días.


Pasó el tiempo hasta que un buen día camino
por una vereda,  veo que a lo lejos el viene
por ella, mi corazón palpitó, mi mente no quería
razonar estaba frente a El a solas por primera vez.

Con pasos apresurados caminé hacia El
vi su sonrisa tímida brindármela otra vez,
su mirada penetrante hacía mella en mi
corazón y mi alma no quería dejar pasar
la ocasión, decirle que su mirada enigmática
abrazó mi tierno y dulce corazón.

Frente a frente a pocos pasos
me miraba y me miraba y de su boca
no salía nada, sus ojos me hablaban
su boca callaba yo le decía en silencio

¡¡ Mira cómo mi alma te ama  !!

Sus labios moviéronse tenuemente
una sonrisa triste, triste muy triste
se dibujó en su cara, sus ojos me
miraban y me miraban; estando frente
a frente temblorosa le tendí la mano
apretóla con fuerza y tan sólo murmuró

--No puedo.... no puedo....me debo a mi Dios--

--He pasado con pesadillas desde que te conocí
mis votos están hechos y  yo no soy para ti--

--Recuérdame siempre cuando vengas por aquí,
me mandan muy lejos pues saben de mi amor por ti--

Mi niña querida, la de la cabellera de color miel,
la que endulza mis noches yo te llevo en mis
pensamientos con tu Madrileña Blanca.

Así te recordaré, pues a ti renunciaré
te llevo en mi alma y en lo mas profundo de mi ser.

Adiós mi niña, adiós mi dulce bien recuerda que un día

 

¡¡ YO A TI TE AME !!