¡No!

¡No te alejes nunca!
No dejes de creer en mí,
de confiar en mí.
No dejes que el tiempo,
la distancia, la monotonía,
y las cosas creen entre
nosotros un abismo de
incomprensión.

¡No te alejes nunca!
No dejes de reflejar la
luz de tus ojos en el
espectro múltiple de mi
mundo.