Luceros y destellos
                
Vislumbro el júbilo de tus ojos
que a besos quisiera alimentarlos
para verte siempre
con ese tintineo de luz celeste,
cuando aparece el nuevo amanecer
y miras al Sol
que siempre la estrella
del amanecer lo acompaña.
                
¿Quién no ha gozado un amanecer en los campos
y un atardecer ocre en el mar?.
Quién aún no lo haya percibido
es que aún no ha vivido
en un amor de verdad.