|
Amigo Mio.
En la penunbra de la noche
o a la luz del día.
Tus lágrimas brotan
como dulce melodía.
No te atormentes
al sentirte quebrantado
por ver correr en tus mejillas
las lágrimas de la ausencia
de quien tanto has amado.
Has brindado tu ser y existencia
has entregado mejor o más
que ninguno.
No temas...llora, deja correr tus lágrimas.
Las lágrimas guardadas en el alma
son rocas incrustradas en el pecho
que lastiman y torturan al más fuerte
y son lápidas frías cargadas en la espalda.
Déjalas correr
un día serán más serenas.
Las sentirás como algodones
y en un corto tiempo
como el rocío en las praderas.
Permitete ser.
Date permiso de llorar.
Campanas resonando
júbilo y esperanza.
Cuando tus lágrimas las dejas correr.
|