Celos de tu pecho
Dejame estar encima de tu pecho, deja que mis cabellos besen tu cara, permiteme que las manos dibujen tu cuerpo mientras mi boca muerde ansias. Deja que busque tu centro contemplando tu deseo alado, no hay prisa, hay tiempo; la noche es serena y larga. Quiero cabalgar hacía el día doblegada sobre el Unicornio. Recorrer vientos, amarrar estrellas, besar
infiernos. Quiero temblar y sin aliento, desmoronarme en tu pecho claro, pecho desnudo, abierto, tallado, con gusto a sexo. Pecho curtido de lagrimas, por otras noches en que yo no estaba en tu cama. Pecho que albergó otros besos, otras lagrimas y deseos. Tambor de selvas frondosas reducto de diosas lejanas. Aquí, sobre tu alma, lamo tus entrañas agudas, lascivas y descarnadas. Detesto las que me precedieron. Callo, lloro, silencio. De nuevo busco tu cara. |