Mi nombre David significa querido. Pedro es piedra, José talla madera. Juan porta Evangelios, Rut es bellísima. A mi me pusieron Elvira que es nombre de reina. Reina sin trono, reina perdida. Incluso desnudos llevamos puesto nuestro nombre. Con él: Hacemos tarjetas, firmamos cartas, pagares, letras y algún cheque sin fondos. Lo susurran los amantes, lo repiten nuestros hijos cuando necesitan amor o se sienten perdidos. Se escribe en una tarta o en un graffiti amoroso en la valla de la
esquina. Pero, al final, lo dejamos atrás, grabado en una lápida o en un punto de una página de la Biblia. Esperando que Dios nombre sus tribus en el último día ; Sem, Cam y Jafet. Hay tantos nombres en el camino como hojas en Octubre: Arden brevemente en mi lengua, y su humo podría convertirlos en un amanecer crepuscular, de quienes perdieron la vida en arras del olvido. Mi nombre es Elvira. Soy reina de un castillo de Castilla. |