OTOÑO

 

Llora el otoño

en la hojarasca,

las hojas caídas serán tiempo

           en la memoria

de las estaciones 

 

las esquinas

se mueren de amarillo

 

roba algún perro

el hambre dispersado

             y busca

entre la multitud de árboles

el vacío de un amo inexistente

 

cae la tarde y alguien pasa

con una soledad

cubriéndole el silencio

 

los pájaros vuelan con su fe de siglo

en la eternidad del aire

 

de pronto

            alguien

es alguien en la vereda

y con su escoba

de ordenar las estaciones

barre el otoño

               y este poema