DEBES CREER EN LA PRIMAVERA

 

Suena Bill Evans en el piano

como en los viejos tiempos

de la calle Chile

 

algún poema

roba besos

                  escribe

duerme sobre las notas de la nostalgia

 

urge una guitarra

        una mujer

se desviste  a la sombra de un libro

 

veinte  años no es nada

 

hoy crecer

es ser feliz de otra manera

 

tócala de nuevo Bill...

  

Estarás descansando

detrás de la pequeña iglesia

allá en tu Galicia

 

recuerdo cuando

me contaste que por esa ventana

se fue mi abuelo

para nunca regresar

 

tenías ochenta largos

Los ojos llenos de recuerdos

y el mismo oficio que tu hermano ausente:

                 una vida dedicada a parir la tierra

y esperar la lluvia

                los hijos

                los sueños

y el plato caliente para abrigar el cansancio

 

te di un abrazo

con toda la memoria de la sangre

                                     me regalaste

un puñado de monedas para el viaje

y me dijiste

                         hasta siempre

temblando un cigarrillo

 

                 debe ser duro

decir adiós dos veces