LA MUJER DEL POETA

 

La mujer del poeta

esconde su sombra en algún lugar

 de la noche

su poder está en sus ojos cerrados

en su isla de besos apretados

 

lo que oculta asoma por su piel:

su cuerpo es todos los cuerpos

su voz es todos los pájaros

 

el poeta lo sabe

y por eso busca ese otro mar

que hay en su sangre

allí hay un origen

una sed

un sacrificio

allí empieza la verdad

su crimen de luz en el misterio

 

lo demás, rituales conocidos:

gemidos llenos de plenitud y deseo

sábanas desordenadas

las voces tibias regresando al tiempo intacto

ella que se duerme

                          abrigadísima de sus palabras