LA PRIMAVERA PERSEGUIDA

 

Caían sobre tus ojos

                los últimos fríos

el tiempo era una imagen

de fotos amarillas 

regresando rostros del pasado

 

hablábamos de lo posible

y una ausencia se notaba en tus manos

las miradas nos salvan -decían tus gestos-

 

 así

 enajenada de sol

bordeando una tristeza

lloraste como la tarde

una lluvia de adioses

hasta quedarte dormida

entre la luna y la nostalgia

 

Había una vez

un hombre que quería morir

y se clavó una mujer en el pecho

y dijo mas

                mas

                        mas

entonces se arrojó a los precipicios

y en vez de caer aprendió a volar

y a saludar

en el idioma de los pájaros

y dijo mas

               mas

                       mas

otro día

se cortó las venas

y de su brazo creció un charco

y un río y un mar

y se fue a navegar otros países

hasta que por casualidad

descubrió que el mundo

         era redondo

como las mujeres que van a parir

        como esos ojos

que le miraban del lado aquel de la nostalgia

redondo como las vueltas que tiene la vida

para mostrarle que a veces morir 

                   es como el amor