EL
AUSENTE
Se nubló de esquina
como un pájaro y como un pájaro rodó en la tarde hasta que el
cielo se subió
por sus alas dijo: quien no ha
visto los ojos de la
lluvia no merece su
tristeza y se fue a la soledad
herido de su propio desencuentro, mientras la
ciudad amenazaba con su puñal de
horarios
rostros
números
calles tocadas por la prisa |