El perro y el caballo

 

Su mirada lo dice todo,

no necesita palabra,

levanta y mueve su cola

y nunca te pide nada.

 

Su lealtad es infinita,

su entrega es a toda hora,

como lo quiero a mi perro

más que algunas personas.

 

Compartimos la comida,

la tristeza del que llora;

cuando no se tiene a nadie

no pasa nunca las horas

 

la tierra, santa, bendita,

el cielo celeste y claro,

con mi caballo y mi perro,.

siempre juntos, siempre andando.

 

Así se nos va la vida,

en silencio, observando,

aprendiendo de las cosas

de mi perro y mi caballo,

 

que se conforman con poco

una caricia un llamado,

el afecto que uno busca

y a veces esta tapado.

 

Con ciento de cosas,,

el mundo nos va marcando,

y  a mi solo me hace falta

tener al perro a mi lado.

 

Seguro que este  presente,

mañana será pasado,

y tal vez lo que esta cerca

no lo estamos valorando,

 

que si se aleja y se pierde

ya lo estamos extrañando,

cuando se aparta mi perro

siento que me falta algo,

 

pero rápido vuelve

porque nunca hubo mal trato

porque los dos somos dueños

y no tenemos contrato

 

y cualquiera que uno deje

esta vida, estos pagos,

siempre el otro estará presente

en cada cosa que amamos.

 

Esta es la vida, la historia

de mi perro y mi caballo

para que quiero más,

si tengo solo dos manos.