Hasta la vuelta
Cuando me muera quiero alrededor mío,
los más sencillos los más genuinos. Todos los que pasen y me quieran ver pueden pasar, no me moveré. Las mujeres más divinas,
opulentas, histéricas y
tranquilas. Los hombres que me odian, por lo que creen que
soy y los que me quieren, por lo que no soy incluyendo los
amigos. Las lesbianas y los
gays, tranquilos, asumidos, respetuosos,
presumidos, extranjeros o
argentinos los pobres de
espíritu, los ricos sin plata, los negros de alma, los blancos de palma. Abstenerse los
genocidas, los fachitas,
arrepentidos, traidores, xenófobos
y racistas. Entrada libre para los animales,
los indios la izquierda
militante y todos los
atorrantes. La música bien
fuerte, con cuecas, folclore, pasodobles,
tarantelas, con tangos y con rancheras. Cuando me muera cuenten chistes
picantes, que haya vino y
cerveza, tortas fritas,
milanesas, para que haya valido
la pena haber dejado la vida en una mañana bella. |