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El fin de la vida Cada día que pase más
lejos de todos, más cerca de nada, más triste, tan solo tan lejos de casa. cansado y perdido, me acuesto en el pasto, me envuelve la brisa, me cierra los ojos, y sigo sin ver. Solo huelo el perfume suave, de flores salvajes me recuerda mucho a todo el paisaje, que recorro siempre, cuando emprendo un viaje, con mi mente en blanco, transito los ríos, los montes, los llanos, Y en esa montaña donde veo un claro me arroje al abismo, regreso al pasado me deje la vida, como de costado, me trenzo las manos, poder encontrarme. No busco palabras, solo el silencio grande que en la caída provoca al
callarme, cuando este en el suelo, rodeado de todos serán por un momento, sensibles y solos y una lágrima eterna , brotara del lodo y luego la vida empieza con todo. |