El fin de la vida

 

Cada día que pase  más lejos de todos,

más cerca de nada, más triste, tan solo

tan lejos de casa.

cansado y perdido,

me acuesto en el pasto, me envuelve la brisa,

me cierra los ojos, y sigo sin ver.

Solo huelo el perfume suave, de flores  salvajes

me recuerda mucho a todo el paisaje,

que recorro siempre,

cuando emprendo un viaje,

con mi mente en blanco,

transito los ríos, los montes, los llanos,

Y en esa montaña donde veo un claro

me arroje al abismo, regreso al pasado

me deje la vida, como de costado,

me trenzo las manos, poder  encontrarme.

No busco palabras, solo el silencio grande

que en la caída provoca  al callarme,

cuando este en el suelo, rodeado de todos

serán por un momento, sensibles y solos

y una lágrima eterna , brotara del  lodo

y luego la vida empieza con todo.