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QUEHACERES NOCTURNOS Desmenuzar
la madrugada y sus enigmas, y en los surcos que el insomnio rasga en la epidermis
de las horas sembrar curiosidad y cultivarla.
aceptar
las palabras como si no fueran vanas domesticar
la congoja como si fuera un gato medicar
la esperanza como si estuviera en coma reciclar
la experiencia como si fuera dable expender el tiempo como si no acabara. A la
postre alborea el anhelo de arriesgar apostando a todo o nada, porque la
noche tan terca cuanto opaca rechaza resistir a sus heridas y muere sin decir
ni pío. Huérfano de estrellas, amanezco indemne. |