RELATO DE LA HUÍDA CONSTANTE

 

Cuando el mar ha vuelto ante mí,

Cuando el mar regresa porque sí,

Podría ir, tejiendo un sueño

de hilos de oro

(realmente son paja)

tan noble y real

tan pobre y plebeyo.

 

Cuando el mar se acerca y me invita

A surcar con valor sus aguas

No es valor la balsa inscrita,

Sino un viejo salvavidas

Que se hunde, 

Que se hunde y se marchita.

 

Que el ahogarme no es problema

si lo fuera, sé nadar.

Más la duda que me quema

Hueso a hueso, muy muy lenta

Es tan sólo la pregunta:

¿qué tan vasto es éste mar?

 

Y burlonamente baila

En vigilia la respuesta:

-“¡¡HUYE , HUYE!!,

experto eres.

Huye siempre, que a la vuelta

Éste mar se secará-“

 

Huir,

Y jugar el mismo juego

No perder, y no Ganar

A fin de cuentas

ganar : ¿qué es?

(y mi mente se ilumina):

¡¡POR SUPUESTO,

ES JAMÁS METERSE AL MAR!!

 

Huir:

¿Acaso es justo, acaso limpio?

¿o valdrá la pena navegar?

La verdad que el mar ignora

Ocultarla es prioridad

Navegar....

Y olvidar el objetivo

Hoy me adentro de una vez

Aunque el mar me coma vivo.