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MARINA Estás tan lejos, y tan cerca que alcanzarte es un delirio De éste hombre un poco loco, de éste hombre sin sentido Con tan sólo abrir tu mano éstos ojos se estremecen Aturdidos por
tu magia, ¿tal presente
se merecen? “Esos labios son de azúcar” me lo ha dicho un ser celeste comprobarlo yo quisiera, aún así la vida cueste y nadar en tu saliva, no es blasfemia, te lo juro es un sueño a la deriva, un deseo azul y puro “Esos ojos son ventanas” insistió el celeste ser donde puedo ver mil mares, y veo el mundo de una vez. Creo que en ellos el perderse sería toda una aventura Infinita, incomparable,
de una hermosa tesitura. ¿Y tu piel? ¡¡Yo sé!!,
es la envidia de la más etérea seda donde quiero yo esconderme, refugiarme hasta que muera, y sentir aún más de cerca uno a uno tus latidos y contarlos sin cansancio, pues son mil santos habidos. No he alcanzado a
describirte , son tan torpes las palabras, Me he esforzado, Dios lo sabe, Él entero y a sus anchas Hoy me rindo y le
agradezco, que haya acertado en
concebirte Pues tras verte hay perfección, y
es verdad que Dios existe. |