XEROFTALMO

 

¿¡QUÉ NO VES!?, torpe, ciego xeroftalmo,

reza un sueño, un triste Salmo,

 

que te dé alegría, risas ufanas;

fuertes ramas, penas lejanas.

 

Que ojos grises son los tuyos,

tus palabras: sordos murmullos;

 

son del débil sacro canto,

de aquél que no es diablo ni santo.

 

Surge y baila un necio acto:

conjuro roto, antes intacto

 

baila y baila, se burla, y danza

 en tu mirada  y no se cansa.

 

Sigue viendo el ciego pobre,

teje su odio en plata y cobre

 

 

Xeroftalmo: ¡ya, no mires!

(veo en tus ojos lágrimas miles),

 

que ésta no es la hora buena

(xeroftalmo):

tira al suelo tu condena.

 

Mirando sigues, tú no cedes,

y ahora  caes en viles redes.

 

Xeroftalmo:  necio eres,

callas,

miras....

 

y te mueres.