Vonbrigði (Decepción, en islandés)

 

Hacia el cielo la mirada y a dios Marte preguntando:

¿quién en este mundo puede dar lo que no tiene?

Ya lo has dicho :

“si la batalla no es ahora ¿entonces cuándo?”

y  será lo que ya ha  sido,

por lo tanto,

que se queme.

 

Sin embargo el resultado es y será uno sólo

El de siempre,

el viejo lastre que me trae de nuevo al suelo

Y acatar la realidad no será el miedo del sordo

Como el de aquél pobre inseguro

que se asfixia abierto el vuelo.

 

Más las cuentas resumidas, algo es cierto:

aún no caigo.

Existencia puesta en duda:

¿hay que ver hacia otro lado?

Y el encierro persistente no es castigo, no es arraigo,

Es un cuento tan risible,

es mi orgullo perforado.

 

Decepción es lo que fue

decepción es lo que  sigue

que con brazos cortos es lo único alcanzable

este ya es el cuarto acto,

y la audiencia me lo pide,

aunque escrito en el libreto

sigo siendo el inestable.