CANTAR DEL QUE NO CANTO

(DECLIVE)

 

Huye lejos y en silencio,

que esconderte del verdugo su ancha espada

sea pretexto,

sea mentira;

que sea mi yugo o no sea nada.

 

Huye y corre cual cobarde,

tu regreso sin enfado aquí yo espero

sin razón

y sin motivo,

siempre atado a un Dios sincero.

 

Vuelve pronto ¡ya no tardes!

dolorosas son del cuerpo las heridas

de alfileres

y recuerdos:

necios signos de mil guerras perdidas.

 

Hoy tirado ya no ignoro

El declive que me obliga aún a extrañarte:

Razón mía,

mi Sinrazón,

de estos versos.....

he perdido en cada parte.