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CANTAR DEL QUE NO CANTO (DECLIVE) Huye lejos y en silencio, que esconderte del verdugo su
ancha espada sea pretexto, sea mentira; que sea mi yugo o no sea nada. Huye y corre cual cobarde, tu regreso sin enfado aquí yo
espero sin razón y sin motivo, siempre atado a un Dios sincero. Vuelve pronto ¡ya no tardes! dolorosas son del cuerpo las
heridas de alfileres y recuerdos: necios signos de mil guerras
perdidas. Hoy tirado ya no ignoro El declive que me obliga aún a
extrañarte: Razón mía, mi Sinrazón, de estos versos..... he perdido en
cada parte. |