NOUVELLE TORTURA

 

No es bacteria diminuta la que infecta mis memorias

ni demonios fracturados que he guardado en el cajón.

No es de Dios la fuerte mano portadora de mil glorias

sino un pobre y triste miedo

sucio , ciego  y barrigón.

 

No es humano este cuchillo que ahora clavas en mi espalda ,

arma etérea  y refulgente que me drena poco apoco

pues los juegos que  me hacen hacen  querer ver bajo tu falda

me mantienen siempre cuerdo

aunque tú me pienses loco.

 

No es tortura:

es mi trabajo el querer lamerte toda

al tener bajos deseos cual roedor entre lo oscuro,

esperando tu descuido para entrar de alguna forma

en el queso de tus ansias

y el sudor de tu futuro.

 

Me desdoblo y me repliego

saboreando tu  saliva.

pero sigo aún deseando manosearte el corazón

aunque ingrata es la cadena que me tiene a la deriva,

me la puso el triste miedo,

 

este  miedo...

es mi aguijón.