MINUTO FLAGELO

Espasmo,
voy corriendo.
Dime dónde,
dime cuándo
detenerme.

En el borde,
justo al borde
y en el último minuto
he de hacer
la mayor,
mi última
acrobacia.

Agrio aroma
invisible
que me impulsas,
que me llevas,
de la mano lentamente
sin sacarme del sendero.
Que sin dudas,
sin mis musas
dime ya
¿cuántos sueños más he de destrozar
para poder ganarte?

No respondes,
espasmo.
Y el silencio me revienta,
callas mucho
en un minuto,
un minuto
es absoluto.