¿qué hago che comandante?

Te fuiste comandante y nos dejaste tan sin fuerzas, tan sin guía, tan sin metas. Te fuiste comandante y con tus ojos abiertos,  quisiste seguir mirándonos para decirnos sean fuertes pero no pierdan la ternura.


Y no la perdí comandante ¿pero que hago con esta ternura?...decime por favor ¿qué hago che comandante, con esta ternura, porque tengo que confesarte, avergonzada,  

que las fuerzas se me están yendo

y me cuesta ¡tanto! creer en las utopías

y luchar por ellas,  como vos medio acostado

y medio de pie con tus hermosos ojos abiertos, con tu bello rostro,  

con tus manos zafreras y albañiles y hechas para el amor nos dejaste,

de pronto nos dejaste...

y perdí el camino

y se hizo oscura la noche

y el día aún con sol no brilla.