|
¿qué hago che comandante? Te fuiste comandante y nos dejaste tan sin fuerzas, tan sin guía, tan
sin metas. Te fuiste comandante y con tus ojos abiertos, quisiste
seguir mirándonos para decirnos sean fuertes pero no pierdan la ternura.
que las fuerzas se me están yendo y me cuesta ¡tanto! creer en las utopías y luchar por ellas, como vos medio acostado y medio de pie con tus hermosos ojos abiertos, con tu bello rostro,
con tus manos zafreras y albañiles y hechas
para el amor nos dejaste, de pronto nos dejaste... y perdí el camino y se hizo oscura la noche y el día aún con sol no
brilla. |