Uno de esos días

 

 

Era uno de esos días en los que uno cree que no va ha pasar nada, donde la vida es tan rutinaria y común que parece no tener sentido, donde muchas de las cosas por las que uno vive son a veces tan triviales que nos olvidamos de ellas, pero la vida siempre nos tiene sorpresas cuando menos lo esperamos, muchas de las cuales dejamos ir por no saber que es lo que tenemos, pero aquellas que se quedan y que logran pasar por el mágico y tan misterioso principio  de un relación, se quedan para siempre. Entonces se cuenta que hace tiempo con un sencillo hola y una platica tan común y corriente de dos personas que a través, solo de la sencillez de las palabras y la sinceridad en cada párrafo, basto para quedarse en el corazón de cada uno, sin que nada mas ocurriese. Con una sonrisa injustificable y quizá  aquella emoción que da cuando un corazón se acerca y nos intimida  dentro del gran cariño que traemos dentro, queda esa curiosidad de saber que puede pasar cuando dos personas en una platica, dentro de un mundo lleno de tanta gente, pareciera que están solos y nada mas importa que leer el siguiente párrafo. Y sigue contando la historia, que aquellas dos personas que se tienen tanto cariño no se pueden olvidar, por que le amor es ciego y a pesar de todas las dificultades siempre están ahí, sin que importen muchas cosas, ya que aquel amor perfecto con el cual todos soñamos puede estar a mi lado, detrás o simplemente del otro lado del monitor, sin importar que esté, este en Argentina.