Vestigio

Amándote la musa guardó
silencio, y tu ausencia hoy
le dicta versos.
Vuelve el panorama
a cobijar el alma de soledad
y azules manchas.

Aquél cúmulo de rosas
de anhelos rojas,
la verdad las transformó
en azabaches pesadillas,
dejando en mis puños
sus deshidratadas hojas.
 
Galopando en el corcel
de los excesos,
vestí con el más negro
de los pecados mi cuerpo. . .
regalándome te brindé
más de lo que tengo.

Mi castillo de ilusiones
construido,
la ira y tu correa de falacia
con azotes en ruinas ha convertido.

Deambulo en una casa
de amor deshabitada,
acariciando en insomnios
las huellas de tus
dedos desperdigadas. . .

Sonrío y me levanto, saboreando
la resaca de tus besos
en el corazón. . .de esperanza ajeno,
de un mañana arrojado al cementerio.

Enriqueciéndome ahorro sueños rotos
en la cuenta del olvido,
impregnados de burla. . .
y de mentira vestigio.