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Toda. . .
Cuando soy instrumento
adherida a tu cuerpo,
mis curvas preñan en tus brazos
el espacio exacto.
Al silencio unges con tus yemas
colonizándolo con rasgueo de cuerdas.
Raptándome a la cumbre,
mi nombre,
nuevo en tus labios
se descubre.
Porque éste ya no suena igual cuando
en la escala musical soy tu tercera
nota, naciendo en las dos letras
que me bautizan tuya.
Tocando para mí en Mi,
deleitándome con tus canciones,
mis cuerdas tensas vibran
exultantes cuando tus dedos
me recorren.
El sigilo muere en una canción,
al acariciarme con tus manos toda
y devorarme el corazón.
Melodía que pobla lo intersticial,
al ritmo de tus notas.
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