2000 años después. . .

Perdón por traer quejas a ti que estás en la gloria,
hoy quiero contarte de estos dos mil años la Historia,
y es que aquel día que viniste nos confundiste
al mostrarnos el bien y el mal y después te fuiste.

La humanidad entera busca en el hombre valores
de acuerdo a los tonos de piel y billetes de colores.
Estipulan la riqueza en lo que cada uno tiene
y la avaricia maldita a nadie detiene.

Los niños, de los cuales dijiste era tu reino,
son del diario vivir de la realidad el veneno:
mueren pellejo de panza pegado al espinazo,
culpables se tuestan en yates y podrido regazo.

Se matan y arrasan con niños por ideales
dejando testimonio de ello artistas en murales,
pequeños no han visto "cama", se arropan con papel
mientras grandes se revuelcan en sedas y oropel.

La palabra "amor" esta raza la ha perdido,
juzgan el gusto condenando lo preferido,
apuntan a homosexuales, presumen de perfección,
¡No! al amor entre dos sin importar predilección.

Existen mil disputas entre hombre y mujer,
quieren ser el perfecto amante buscando placer,
aunque redimen sus culpas con negra soledad
en sábanas frías se retuercen sin la otredad.

Del cuerpo, "tu templo", han hecho concupiscencias,
defienden esta falacia con vacías creencias:
Magdalenas se malbaratan todos los días,
no hay dinero que retribuya de mujer caricias.

Existe también el de sueños blancos y suicida,
valiente que renuncia a vivir con el alma hendida.
Hay al elegir de "tu templo" macabros derechos,
despedazan niños no nacidos como desechos.

La humanidad está hecha marañas Mesías,
rodando en alud de interrogantes herejías.
Yo confieso a mis hermanos con mis tristes labios
pidiendo el reconcilio perdido hace dos mil años.

En tu día te llegarán de todos ellos vahos
y es que sin amor no podemos llegar a ser sabios.
De la perdición a este mundo torpe rescata,
desde hace dos mil años la Historia es errata.