Delirios de octubre
Titiritando
en noches de mar
con rostro tácito y cansancio de andar,
trazando mis pies descalzos en la arena tus letras,
el rugir frío de las olas me grita
que tu olvido traigo a cuestas,
el ulular del viento me dice que no,
que aún me recuerdas.
El colibrí que visitaba mi árbol se ha ido,
no lucubro en lo grotesco,
llegó el otoño y ya no hay flores,
si no viene no es consecuencia de tu olvido,
no, no es porque te hayas ido.
Dicen que en octubre las lunas
más hermosas se han de mirar,
yo su belleza no puedo admirar,
el absurdo con nubes negras
mi existencia cubre.
El fraude de las palabras
escondió la realidad y me
fue ajena.
Esta noche acerba aprendí
lo distante de nuestras almas con pena.
La última gota en la botella de chardonnay
y la cajetilla vacía de cigarros
confirman que todo quedó en el ayer,
que le retorciste el cuello a mis sueños.
Me atraganté de ti.
hoy sólo regurgito tus versos.