Búsqueda

En el peregrinar se va
Buscando una presencia ubicua,
Un fresco y tibio aroma de almohada,
Vértigos en las entrañas del corazón
Ante la complicidad de dos pupilas,
La metamorfosis de un alma en pájaro.

Se va buscando un nudo de brazos
Aprisionando un cuerpo,
Ahogar el rostro en una nuca,
La fricción del pecho en unos hombros,
El roce del vientre en la desnudez de una espalda,
El calor de la fusión de un pubis a unas caderas,
El ulular de dos que deja tatuajes de dedos
En el cuerpo, tatuajes de labios en el rostro.

Se va buscando arañar el linde de la gloria,
Libertad del verdugo que nos azota la memoria,
Gozar el cautiverio, la eternidad de las palabras,
Volcarse en el torrente de aguas nuevas,
Que transforme una limpia
Pero ¡ay que lisa existencia!

En el peregrinar se va
Buscando una presencia ubicua,
Colmar manos vacías,
Atiborrar el baúl del alma con instantes vividos.
Sólo así, al final de nuestro andar,
Encontrar  reconciliación con el universo.