|
Gracias por dejarme
Tal vez nadie te reconozca
o no parezcas el mismo al pasar.
Sucede que no te das a la tarea
de voltear y ver tu centro.
¿Cómo han de descifrar
los demás tu propio exterior,
si tu no les dejas recorrer
ni con el mínimo pensamiento?
No te quedes, puede que haya
más de lo que tú te imaginas.
Invítales a dar un paseo
por los jardines
que tanto te costó formar.
Y aunque te parezca corto,
si realmente lo deseas,
verás que cruzan inmensos caminos
por donde tu no tienes que pasar,
pero sí dejar intactas las huellas
que tienen derecho de ser libres de rondar.
Sólo escucha en tu corazón
el aire de libertad,
más nunca reclames el ir de las hojas.
|