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Una historia …familiar Atendiendo al origen Ario de mi
apellido, voy a remitir una vieja historia Alemana con que mi abuelo solía
deleitarme de pequeño. Cuenta su historia que hace ya muchos,
muchisimos años, en una pequeña aldea alemana vivía, entre otros, un
meritorio lugareño, que obedeciendo puntillosamente la función con la que
había sido honrado, tocaba la campana de la iglesia para que la protección
divina cayera sobre su pueblo. Como muchos otros, este pueblo del siglo 16 le
atribuía a los rayos un poder sobrenatural, que solo podía ser resistido por
la poderosa mano del señor. De manera que el campanario era a la vez, una
convocatoria a la oración y/o un aviso a la providencia divina. De lo que
resulta suponer que los días de tormenta nuestro amigo, Frank Von Kaul como
se llamaba, corría presuroso a cumplir su función de campanero oficial. Una
cálida noche de verano encontró a nuestro pueblo compartiendo amistosas
charlas vecinales en las puertas de sus casas y en calles y plazas….Me queda
el recuerdo de los ojos de mi abuelo evocando el paisaje….. Pero
sigamos….algunos relámpagos en el este, advirtieron a Frank la necesidad de
invocar la protección celestial. Asi fue como presuroso, y siempre según el
relato de mi abuelo, corrió a la cúpula de la iglesia a sonar la campana. Sin
embargo y sin que se sepan las causas una caprichosa, irrespetuosa y poderosa
descarga electrica fue a dar de lleno a la campana en la que Frank
insistentemente tocaba, lo que provoco su inmediata muerte. Cuenta mi abuelo,
que fue tal la violencia con que el fenómeno se precipitó en la iglesia que
no hubo forma de reconocer a Frank, es mas resulto imposible separarlo del
bronce de la campana. El pueblo, en homenaje a Frank decidió enterrarlos
juntos, es decir campana y campanero. Sobre su tumba, reza una leyenda tallada
a mano en el mármol, que traducida al castellano dice asi: El pueblo Germano a su memoria 1731-1750 Aquí descansa Frank E. Von Kaul Murió por pelotudo Y aquí, amigo lector, quizás Ud. se ría
pero cabe hacer una aclaración con que mi abuelo siempre insistía. La palabra
"pelotudo" no tiene aquí el significado vulgar del diccionario
castellano, es decir su traducción Alemana atribuye al responsable de tal
digno calificativo como a una persona obediente y cumplidora. Idéntica
confusión causa por ejemplo la palabra "coger", los Españoles se
refieren a "tomar algo", "agarrar algo con la mano".
Mientras que para los Americanos tiene un significado completamente distinto
y a la vez doloroso, lo que para los ibericos fue "tomar" o
"agarrar" para los americanos es como que nos cogieron en todo el
sentido de la expresión, de ahí lo doloroso. Pero continuemos con la historia
de mi abuelo,…..según él, orgulloso de su sangre Germana, pareció que el
destino quiso que la desgracia de Frank precipitara un efecto domino sobre la
armonía vecinal y asi fue como entre 1750 y 1784, hubo 386 tormentas de las
cuales 102 rayos se llevaran 102 campanas con sus respectivos campaneros, sin
contar, claro, a Frank. Las estadísticas nos permiten determinar con las
certezas de las matemáticas modernas, que casi en un 30% de las veces la mano
del señor llego a destiempo o no fue escuchada, o porque no, ignorada; lo que
tampoco manifiesta que el otro 70% haya sido efectiva. Para terminar esta
historia, mi abuelo hacia referencia a que en el mismo cementerio en que
descansan los restos mortales de los campaneros y sus respectivas campanas,
había 3000 tumbas que coincidentemente albergaban a 3000 vecinos Venecianos,
que tambien casualmente, fueron inmolados en un mismo día luego que otro rayo
burlara la protección divina y fuera a dar a la cúpula de una iglesia en cuyo
interior habían guardado pólvora al amparo del señor. Cuenta que la violencia
fue tal, que los cadáveres volaron, directo y sin escala, hasta el cementerio
en cuestión. Mi abuelo, respetuoso de la tradición popular, murió convencido
de que las campanas sonaban mal o el campanero no sabia tocarlas. Jamas dudo
de la protección divina y sin embargo era inteligente. La teoría de caos nos permite
reflexionar sobre este y otros casos parecidos…..veamos……Para la metáfora del
caos Frank es lo simple o sencillo y la sociedad en la que vive es lo
complejo. Esta teoría dice que lo simple y lo complejo son reflejo lo uno de
lo otro…..Textualmente: "…la sociedad es una forma relativamente simple
que emerge de los sueños, deseos y contribuciones complejas de sus miembros,
por lo tanto cada individuo con su libertad de elección, es, en parte,
creación de la sociedad en la que vive"…. Definitivamente, podemos
asegurar, que Frank murió por pelotudo, en el sentido castellano de su
explicación, y no fue el rayo lo que lo mato sino su obcecada obediencia al
orden establecido. La protección divina era, y lo es hoy día, una
tranquilizadora y seductora definición ideológica, que como en la actualidad,
con la mano divina del mercado nos promete salvación. El "saber
popular", una manera complaciente de controlar lo que piensa la gente,
dejo solo a Frank frente a tan poderosas fuerzas naturales con su convicción
de que dios lo iba a salvar. Por otro lado, hoy en día, el libre mercado y
competencia, sin control y sin limites, tambien dejan al individuo aislado y
solo, frente a unas fuerzas cada vez más incontrolables y desbastadoras,
impidiendo ideológicamente, que en la practica utilicen el único recurso
humano y social que le queda que es el de unirse a sus pares, para al menos
no estar aislado frente a semejante enemigo, o lo mas importante, como es
elegir su forma de vida. El deshumanizado individualismo ideológico niega
cualquier mención a la responsabilidad compartida que los individuos tienen
en el bien publico, que por publico es desinteresado. Sencillamente porque la
sociedad es un invento humano. El discurso privado y ahora tambien publico
pretende, y asi lo logra, complicar y burocratizar de tal manera las cosas
que uno no alcance a ver ese aspecto sencillo y humano del compromiso social
por las causas humanas y justas, y logra hacer un individuo complaciente y
obediente al sistema, proteston, si quiere, pero que no moleste. La teoría del caos, rescata de las
tinieblas del olvido al nuevo ciudadano democrático, para, y aprovechando
esta ola de privatizaciones, fundar una empresa de servicios para el
mantenimiento del bien publico y las causas justas, causas mucho mas
legitimas a lo que la ley nos tiene sometidos. Algunos ruidos ya empiezan a
inquietar. Y para ser conscientes de esto, escuchemos, directo desde Canadá
lo que nos dice J. Ralston Saul, quien ya queda con Uds.: " Hacer virtud
de la incertidumbre no es una cosa que resulte cómoda, pero la democracia
basada en el ciudadano se construye a través de la participación, que es la
expresión cabal de un permanente desasosiego. El sistema corporativista se
apoya en el deseo del ciudadano de un sosiego intimo. El equilibrio en
cambio, depende de nuestro reconocimiento de la realidad, que es la
aceptación de una permanente incomodidad psíquica. Y aceptar la incomodidad
psíquica es aceptar la conciencia" …..Y digo esto, porque no quiero que el
día que me muera en mi tumba haya una leyenda que diga: 1958-2357 Aquí descansa Ricardo A. Kleine Samson En su vida nunca hizo otra cosa Ricardo A. Kleine Samson Neuquen, 3 de noviembre del 2000 Nota: Nunca conocí a mi abuelo,
me hubiese gustado mucho Los datos, fechas y lugares son reales y
extraídos del libro "La civilización inconsciente" de J. Ralston
Saul, editorial Anagrama, pagina 193. El resto, casi todo, para no hacerlo
quedar un pelotudo, es un aporte involuntario y desinteresado del autor a la
literatura contemporánea. |