| "Soy un anárquico total", confiesa Mario Serra, pintor afincado en Tarragona, aunque sus orígenes provienen de Barcelona. "No renuncio a nada, porque la creatividad no tiene límites". Serra, de 49 años, técnico publicitario, hace pocos años que se dedica profesionalmente a la pintura. Sus trabajos en grandes compañías publicitarias de Barcelona y posteriormente, Tarragona, le han aportado un bagaje excepcional que se traduce en sus cuadros, una verdadera simbología de una búsqueda personal que empezó hace mucho tiempo. Serra admite que es y ha sido siempre "un autodidacta". Aunque pasó por la famosa Llotja de Barcelona cuando tenía 17 años, pronto aprendió las técnicas publicitarias, y a los 19 años ya trabajaba como grafista profesional. Su rápido ascenso dentro de la profesión le llevó, a los 24 años, al cargo de Director de Arte de una agencia de Servicios Plenos y, a los 28, a fundar su propia agencia de publicidad, ya en la ciudad de Tarragona. Por esta época aparece su primera revista "Multiservice", que se transformaría posteriormente en "Fashion Club", una de las mejores revistas publicitarias en cuanto a calidad y creatividad de Tarragona. ![]() Portadas de la revistaEn esta ciudad se convierte en un activo dinamizador de actividades sociales y culturales, siendo uno de los primeros socios de la Agrupación Fotográfica de Tarragona y fundador de la "Gran Gala de la Moda Fashion Club". Recibe, así mismo, diversos premios de prestigio internacional y nacional en el mundo de la publicidad, destacando sus creaciones en la ciudad de Tarragona.De manera paralela a su profesión, Serra empezaba ya a pintar sus primeros cuadros, aumentando su colección, aunque interrumpida intermitentemente a causa de su trabajo profesional. Entre dos mundos A los 19 años, Serra sufre un accidente que le produce una tretraplejia, aunque se recupera espectacularmente. Al cabo de 10 años, un diagnóstico le confirma un agravamiento de su lesión, que le hace permanecer desde entonces en silla de ruedas sin fuerza en brazos ni piernas. |
"Mi lesión, sin embargo, no ha hecho disminuir la calidad y resolución que pongo en mis pinturas", añade Serra. A partir de los 48 años la publicidad pasa a segundo plano, y Serra decide dedicarse a la pintura a nivel profesional. Para Serra, esta época es una etapa de renovación: "pasé del mundo comercial, competitivo, a otro mundo más restringido, pero liberal, el de la pintura". A la par que pintor, no deja su actividad social, que le mueve a fundar la asociación de disminuidos físicos "Disfis", de la cual es presidente. Mario SerraBúsqueda personalPara Serra, "el arte puede ser cualquier elemento que conviva con el hombre". Su máxima le lleva a probar diferentes técnicas, sin renunciar a cualquier tipo de expresión pictórica. Con ello intenta, según confiesa, "ir más allá de lo establecido, romper con cualquier encasillamiento al que se me quiera someter". Sus obras se pasean pues por el vergel de todo lo posible, con componentes simbolistas, oníricos, aunque también neo-realistas o abstractos. Serra huye de los cánones establecidos y busca, ante todo, la realización de una originalidad íntima que fluctúa según su estado anímico. "Por eso me considero, en definitiva, un joven pintor", añade, "pues veo mi obra en constante evolución". ![]() ![]() Algunos de sus cuadrosSerra continúa actualmente su propia búsqueda investigando con cada nueva técnica una nueva forma de expresión, cuyos únicos límites son los que le pone la imaginación.
M.Salla |