Recuerdas Elisa

 

como te conocí

en aquella posada de Las Carmelitas

tu bajaste de Periana

a los 15 años la primera vez

 

Por una ventanuca

con cortina casi de saco

entreabierta estaba y...

tu con la Saya puesta a la mañana

 

Al mozo de aquella pocilga –casi-

le pregunté por tan bella flor

en tal lugar y me dijo

tú padre rico Labriego era

 

Yo aquella noche

a Triana volver no puede

a dormir me tuve que quedar

las chinches me despertaron a las tres

 

Te distes cuenta un mirón acechaba

a tu hermosura silvestre

para que le endulzaras

con tu Cantuesero aroma

 

Toda rosa era

esa Saya hasta los tobillos

con lazos blancos a juego

con tus ojos negro

 

Te seguí

te perseguí

por la Axarquía toda

bebiendo los vientos por ti

 

A los trece meses

conseguí tu padre me aceptara

me cantó las cuarentas

para que no le hiciera daño a su niña

 

A mí la labranza no me gustaba

había conseguido ir al colegio

nos vinimos a Esuskadi

donde tenemos tres lindos hijos