La olvidada

 

Mainakeña ella también

de la época de la Carretería del Reñidero y...

de la Bodega Quitapenas

mayor que yo también era

 

 Entre pitos y flautas  dos años fueron al menos los que por ella pude estar

aunque diluido en el tiempo recuerdo

en una acera frente a una murallas árabe de Vélez Málaga

en ella acabé tendido

 

Soñaba con ella de noche y de día

como a las anteriores y posteriores

en mis brazos a Marina

estrecharla quise

 

Cabellos largos

facciones correctas

como a mí desde siempre

me gustó las donas todas

 

De cuerpo menuda

pintorreada parecía más linda

con lo que años se quitaba

lo cual no me importaba

 

A esta tampoco a decirle llegué

porque a veces hasta cuatro veces al día la veía

porque me era fácil simular

por delante tenía que pasar

 

Cuando se tiene hambre de cariño

hasta el pan mohoso se come

aún así nunca admití mujer

con nariz no a mi placer

 

A veces unos vinos me bebía

a ver si la lengua se desliaba

a ver si Beodo le podía decir

te quiero y ya serás la Marina mía

 

Yo que no fumaba

algún paquete de rubio compré

para delante de ella pasar y...

el humo del rubio mi mensaje le llevara